En un experimento llevado a cabo en Reino Unido por Bite Back 2030 se demostró hasta qué punto están los jóvenes a merced de la publicidad a la hora de consumir comida basura.

bite back 2030Bite Back 2030, un movimiento creado por el célebre chef británico Jamie Oliver para liberar a los más jóvenes de las garras de la obesidad, acaba de lanzar en Reino Unido un curioso experimento social que da cuenta de la abracadabrante influencia de los gigantes de la alimentación en las viandas (escasamente saludables) que los adolescentes se llevan a la boca.

En el vídeo que da cuenta del experimento ocho adolescentes son invitados a un restaurante donde deben elegir un plato de un menú con 50 opciones distintas y reciben asimismo un sobre sellado que no pueden abrir.

Una vez han elegido el manjar con el que van a llenar la panza, los participantes son autorizados a abrir el misterioso sobre, que revela que quienes han organizado el banquete ya sabían de antemano lo que iban a pedir (pollo frito con tres salsas para más señas).

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A continuación el vídeo muestra que los adolescentes han sido bombardeados durante la semana precedente (y sin que en ningún momento fueran conscientes de ello) con publicidad exterior, cuñas radiofónicas, anuncios en las redes sociales y posts de influencers que alentaban el consumo de comida basura (de pollo frito específicamente).

El objetivo de Bite Back 2030 es rebajar a la mitad la obesidad que padecen los más jóvenes en el año 2030 y para ello se ha propuesto arrancar la careta a los perversos métodos de marketing que utilizan las grandes empresas de alimentación.

Detrás de esta impactante campaña están la agencia Don’t Panic, la productora Faithful Hound y el director Chris Faith.

“Las reacciones de los adolescentes en el experimento fueron como una montaña rusa. Al principio se mostraron asombrados, casi encantados de que hubiéramos podido predecir lo que iban a elegir de un menú de 50 platos. Después su asombro se tornó en shock e incluso en enfado por la manera en que habían sido manipulados”, explica Rick Dodds, socio creativo de Don’t Panic.